
La Carta de Londres para el uso de la visualización tridimensional en la investigación y comunicación del patrimonio cultural persigue establecer los requisitos necesarios para lograr que la visualización 3D adquiera la robustez y el rigor intelectual equivalente a cualquier otro método científico de investigación.
Esta iniciativa debe entenderse en el contexto de lo que ha venido a convertirse en los últimos años en una de las cuestiones capitales de las aplicaciones de visualización 3D al patrimonio cultural: "la transparencia".
Por el momento, la Carta de Londres es el documento más importante aprobado por la comunidad científica internacional en el ámbito del patrimonio cultural y las nuevas tecnologías, y constituye, por tanto, un documento de consulta obligada para todos los investigadores que, de una forma u otra, trabajan en este campo.


